''Cuando la mariposa emerge de su capullo, ¿recuerda su vida como oruga?''.
Orianna caminó por el parque de diversiones vacío bajo la luz del ocaso. La Feria Fantástica de Sir Feisterly abría sus puertas a la gente zaunita solo dos veces al año, y Orianna no quería perderse la oportunidad de ver sus maravillas. Ese día, esperó hasta que todos se fueron y la alegre música y las fuertes risas dejaron de escucharse. Solo el silencioso silbido de las tuberías que emanaban vapor por el distrito químico interrumpían la calma. Había detrito esparcido por el suelo, cintas de colores y globos brillantes mezclados con papel encerado arrugado que había cubierto postres de jalea dulce.