''Yo decido lo que traerá la marea''.
En lo más profundo de los océanos de Runaterra, la luz de la piedra lunar protege a los marai de los horrores.
Por medio de un ritual ancestral, los marai eligen a uno de los suyos para que se adentre en el abismo en busca de una perla abisal, para luego intercambiarla con un trotatierras por la piedra lunar.
El invocador de mareas elegido no ha regresado.
Nami, una obstinada marai, decide descender a las oscuridades antes de que la luz de la piedra lunar se desvanezca para siempre...
¿Quimeras con sangre humana? ¿Magia espiritual de una raza antigua? La trascendencia de las preguntas que me han asaltado en mis humildes incursiones es aún mayor... Encontrarán que la siguiente crónica es espectacular. De hecho, tengo la seguridad de que se contará entre las de los grandes autores.
''Eduard Santangelo, caballero de Piltóver y explorador joniano, quien descubrió a los fascinantes vastaya en las tierras indómitas de Jonia''. Ya los escucho clamando por la primera edición.